Interiorismo

Menaje, mesa y luz

Los tres elementos que transforman el hogar. Hoy es tan fácil encontrar el mismo proyecto de casa en tantísimas viviendas que ya aburre: el buen gusto está en peligro de extinción y la cámara del móvil pasó a ser nues...

Menaje, mesa y luz

02 de noviembre, 2026TextoNil Salazar

Hoy en día las personas se guían demasiado por las grandes empresas y no se atreven a pensar cómo decorar su propia casa, cómo vivirla y sobre todo cómo hacerla suya. Hoy es tan fácil encontrar el mismo proyecto de casa en tantísimas viviendas, que ya aburre. La solución de hoy nos la dan las empresas encargadas de la decoración del hogar, grandes marcas de renombre. Y todas coinciden: mismo suelo, mismo color (blanco y algún que otro color, pero sin arriesgarse), mismo mobiliario, mismas cocinas, baños, estudios y todo el pack completo de casa.

El buscar piezas con historia, que implicaba decisiones personales, y hacer una casa con esa motivación detrás ya no se lleva. Es como si fuera una tendencia que todas las casas acaban pareciéndose entre sí.

Y la culpa no es de las grandes empresas, porque si funciona, es porque las cosas van bien, el marketing es el adecuado y conecta con el cliente, marcan la tendencia del interiorismo y sobre todo hacen que la gente dependa de ellos. La culpa podríamos decir que es de las redes sociales, la culpa que hoy se recurra a estas tendencias, a esa simplicidad que se da todo hecho, el algoritmo que alimenta esta forma de pensar y de elegir, hace que a día de hoy decida por nosotros. El hecho de todo esto, hace que el buen gusto esté en peligro de extinción. Lo que debería ser un acto de identidad, se convierte en un sistema de selección por parte de las empresas. La cámara del móvil pasa a ser nuestros ojos. Lo que debería ser una casa para vivirla y disfrutarla, es un sitio perfecto para las redes sociales.

Si te has visto arrastrado por la corriente de estas grandes empresas, no pasa nada, ¡aún estamos a tiempo de mejorar! Estás delante de una persona obsesionada con la decoración, el menaje de mesa y la iluminación de los espacios. Ahora tocará ser un poco atrevido, añadir un poco de criterio y gusto y con algunos mini-detalles podemos mejorar siempre, porque al final son los que marcan la diferencia.

El menaje

Comedor blanco de una reforma integral en Barcelona
Una reforma integral «a fuego lento», Deu i Mata, Barcelona / Tinda’s Project

El menaje de hogar hay que escogerlo minuciosamente, y hay que decidirse bien, porque es el que va a acompañarte en tus comidas. Es algo que los invitados que vengan van a ver, sí o sí, y al final es diseño puro. Es donde lo artesanal, lo clásico, lo ecléctico, el combinar piezas contemporáneas con antiguas, cristalería de diseño junto a cerámica portuguesa hasta mantelería tradicional mallorquina (llengos), y ese set de vajillas del Zara Home, o las copas del Mango Home con su peculiaridad y sus coloridos. Hacen que todo cambie, y que tu creatividad se exprese lo máximo.

La mesa

Jarrones de cristal rojo sobre una mesa de maderaComposicion de limones y frutos rojos sobre peanasMesa puesta en una sala con gente comiendo
Jarrón deco con flores bright red y Colección Limones, de Des Pots, exclusivo en Luzio. A la derecha, pin de Pinterest de @hannakunst

Hay que pensar que en la mesa pasamos muchas horas: desayunando, comiendo, cenando y, sobre todo, disfrutando del momento más importante de cualquier comida: la sobremesa, de la que en Catalunya somos unos auténticos expertos. Nos gusta alargar esos momentos y, si queremos hacerlo, también debemos cuidar la armonía y la estética de la mesa.

Para mí, diseñar una buena mesa únicamente porque vienen invitados es un gran error. Nosotros, la familia, somos mucho más que unos invitados: somos quienes cuidamos de nuestro hogar. Que un lunes o un miércoles cualquiera montemos una mesa de diez no significa que haya una ocasión especial. Bueno, sí la hay: que estemos nosotros. Y ese ya es un motivo más que suficiente.

Una mesa bonita transforma por completo una comida. Frente a una mesa desordenada y poco estética, una mesa cuidada influye directamente en cómo disfrutamos de ese momento. Además, dedicar unos minutos a diseñarla y combinar todos sus elementos hace que tenga personalidad propia.

En mi caso, tengo que reconocer que soy un apasionado de las vajillas y, poco a poco, la colección va creciendo. Aunque, por el bien del consumismo, también está bien tener solo lo necesario. Lo habitual es contar con una vajilla para el día a día y otra para las grandes ocasiones, normalmente la de Navidad. Sin embargo, tengo que admitir que me aburre no poder jugar con la creatividad utilizando diferentes vajillas. Lo mismo me ocurre con los vasos.

Si me pidieras una marca de referencia, te hablaría de Vidrios Gordiola. Llevan más de 300 años trabajando la técnica del vidrio soplado, una tradición que viajó desde Murano hasta Mallorca, concretamente a Algaida. Por eso me gusta disponer de diferentes recursos para expresar mi creatividad en la mesa.

Una mesa siempre necesita pequeños ornamentos decorativos. Me gustaría mencionar a Luzio, una tienda de muebles y decoración de diseño de Barcelona con la que hace poco tuve el placer de colaborar en un vídeo. Es un lugar perfecto para encontrar piezas con las que vestir una mesa. También soy muy fan de los jarrones de Des Pots, una firma que, desde 1989, crea cerámicas ideales para centros de mesa y mesas auxiliares. Su jarrón de los limones es probablemente el más icónico y transmite a la perfección esa esencia y esa calidez tan propias del Mediterráneo.

Y, si hablamos de grandes marcas de decoración para el hogar, no puedo dejar de mencionar Zara Home, Mango Home, Casa Viva, Maisons du Monde, Kave Home o Ikea. Aunque sean grandes firmas y no negocios locales, hay que reconocer que hacen las cosas muy bien… y yo también caigo en su estrategia de marketing.

La luz

Lampara de sobremesa Cesta sostenida por una manoLampara de pie junto a una butaca en un salonRetrato de Miguel Mila sentado junto a la lampara TMC
Lámpara de sobremesa Cesta, 1962, de Miguel Milá; lámpara de pie Manie de Kave Home; y retrato de Miguel Milá con la lámpara TMC, de E. Lekuona, para Santa & Cole

Para terminar de crear una atmósfera acogedora, la iluminación es fundamental. Me encantan firmas como Santa & Cole, Vibia, Louis Poulsen, Flos, Artemide o Gubi. Tampoco quiero olvidarme de PongoTodo, una marca de diseño con la que recientemente colaboré. Ellos conciben sus lámparas como si fueran una auténtica pastelería: crean piezas inspiradas en pequeños petit fours franceses mediante impresión 3D. Sus luminarias son modulares, incorporan un sistema de imanes y una pantalla superior giratoria que permite regular la intensidad de la luz. Es un proyecto realmente brillante, nacido de la creatividad de tres jóvenes diseñadores. En mi caso, me regalaron la lámpara Guinda, inspirada en la forma de una cereza.

Y, por supuesto, también existen opciones más sencillas y accesibles en iluminación de suspensión, como Ikea, Sklum o Kave Home, que permiten conseguir espacios muy cuidados.

Para mí, uno de los aspectos más importantes de la iluminación es crear diferentes puntos de luz en casa. Esas esquinas que quedan sin vida por falta de iluminación son un desperdicio de armonía. Encontrar la pieza adecuada para dar alegría a esos rincones es toda una aventura.

A partir del atardecer deberíamos utilizar únicamente la luz de las lámparas. La iluminación del techo tendría que reservarse para cuando realmente sea necesaria. En casa siempre me persiguen apagando todas las luces que voy encendiendo durante esas horas, porque es el momento en el que la luz cálida debe ser la protagonista. Antes de irme a dormir, siempre hago mi particular recorrido apagando todas las luces que han quedado encendidas.

Al final, todo consiste en tener intención y no quedarse siempre en la misma línea estética.

ModernoDeZ podría definirse como ese adolescente tan peculiar que siente una auténtica pasión por el diseño y por esos pequeños detalles que marcan la diferencia en un hogar. Mi mayor inspiración son grandes diseñadores industriales como Miguel Milá o André Ricard, pero también personas tan cercanas como mi familia, que me han educado en el buen gusto, la cultura y la tradición.

Portada: Lámpara Megaron, Federico Villa (2026). Campaña Centenario Gianfranco Frattini, fotografía publicitaria para Artemide.